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viernes, 7 de febrero de 2014

LOS 10 PEORES LUGARES PARA LA VIDA EN EL UNIVERSO.

Debido al avance de las tecnologías, cada vez se habla más de la colonización del espacio. La revista 'Popular Science' ofrece un 'ranking' de los lugares en el Universo absolutamente incompatibles con este objetivo.
venus
Venus es muy cercano a la Tierra (desde 39 a 260 millones de kilómetros de distancia) y es muy parecido, teniendo el 95% del tamaño de nuestro planeta. Antes del siglo XX, los científicos creían que podría albergar vida.
Según el físico Steve Tufte, las condiciones de Venus "igualan a las visiones de Dante sobre el infierno". El planeta cuenta con una cantidad de volcanes mayor que cualquier otro planeta del Sistema Solar y la mayor parte de su superficie está cubierta de lava. La presión sobre la superficie equivale a una profundidad de 800 metros bajo el agua en la Tierra, y la temperatura media es de 737 K (463,85 ºC), lo suficientemente caliente como para derretir el plomo. Asimismo, el planeta está rodeado por una espesa nube de ácido sulfúrico, y el 96% de su atmósfera es dióxido de carbono. Se cree que las condiciones de Venus son el resultado directo de un efecto invernadero no autocontrolado. Hace miles de millones de años, según los científicos, las temperaturas se elevaron lo suficiente, por lo que el agua se evaporaba. El vapor de agua es un gas de efecto invernadero, por lo que a medida que más agua se evaporaba, más se calentaba el planeta. Una vez sobrepasado cierto umbral, el sistema de auto-regulación falló. De ahí, las pésimas condiciones para la vida que vemos hoy en día en Venus.
COROT-7b
COROT-7b se ubica a 489 años luz de la Tierra. Tiene un tamaño 1,5 veces mayor del de nuestro planeta. Está tan cerca de su estrella que su año dura solo 20 horas terrestres. Con las temperaturas alcanzando los 2.800 K (2.527 ºC), su superficie representa una mezcla de volcanes, lava y rocas.
TrES-2b
Situado a una distancia de 750 años luz de la Tierra es un 'planeta demonio'. No se conoce mucho sobre este, aparte de que es el exoplaneta más oscuro que ha sido descubierto hasta ahora: refleja menos del 1% de la luz. Los astrónomos no saben a ciencia cierta la razón de tal oscuridad, y suponen que la falta de nubes reflectoras o la presencia de químicos absorbentes de la luz en su atmósfera podrían provocar tal efecto. Pese a su oscuridad, no es frío y la poca luz que emite tiene un débil brillo rojo, con temperaturas cercanas a los 1.255 K (981,9 ºC).
WASP-12b
Este planeta alejado a 1.100 años luz de la Tierra, está siendo desgarrado por su propio sol. Lo orbita tan de cerca que las fuerzas de marea le van quitando a la atmósfera superior a nivel de casi 200.000 millones de toneladas por año, convirtiéndolo en un elipsoide de carbono supercaliente. El científico James Lissauer sospecha que este planeta del tamaño de Júpiter podría contener rocas de grafito e incluso diamante.
Kepler-16b
Mirando la puesta del sol en este gigante gaseoso del tamaño de Saturno, ubicado a 200 años luz del Sistema Solar, uno podría creer que ve doble. Es que cada 229 días Kepler-16b da la vuelta alrededor de dos soles. Pero este planeta, parecido al Tatooine de la ficción, es mucho menos 'hospitalario' que su semejante de 'Star Wars'. Ante la temperatura de 188,71 K (-84,44 ºC), hace demasiado frío para albergar vida.
Kepler-10b
Si uno pasa la noche en Kepler-10b, a una distancia de 560 años luz, se despertará un año mayor. Puesto que el planeta orbita su estrella cada 20 horas. Se cree que esta supertierra, llamada así por tener el tamaño 1,4 veces mayor que nuestro planeta, tiene una temperatura lo suficientemente alta como para derretir el hierro, unos 1.811 K (1.538 ºC).
CFBDSIR2149
Descubierto a finales del 2012 a 100 años luz, es solamente un planeta triste. Su historia es aún más triste que la de Plutón. Primero, por su nombre, que es una absoluta algarabía. Ni hablar de que los científicos no están seguros si es una enana marrón o un planeta vagabundo. Si es una enana marrón, eso significa que fue concebida como una estrella pero falló, dado que no logró mantener las reacciones nucleares de fusión en su núcleo. Si es un planeta vagabundo, o huérfano, nació como un planeta normal orbitando una estrella, pero de una manera u otra fue eyectado de su órbita, y ahora se mueve por el espacio como un cuerpo independiente. Si eso no parece lo suficiente para declarar a CFBDSIR2149 un lugar inapropiado para una futura colonización, se aprecia que su temperatura es de 700 K (426,9 ºC). Al menos a este cuerpo se le puede adjudicar el ser el planeta más literal. La palabra 'planeta' proviene de la griega 'planetes', que significa 'vagabundo' o 'errante'.
Kepler-7b
Apodado 'planeta poliestireno extruido', este cuerpo de hidrógeno y helio es 1,5 veces mayor en tamaño a Júpiter, pero tiene menos de la mitad de su masa. Con un albedo de 0,38 refleja tanta radiación que los investigadores de la NASA, quienes descubrieron el objeto, pensaron que se podrían haber equivocado. "Desde que empezamos a hallar exoplanetas, nos enteramos de cuánta diversidad existe allí", comentó el astrofísico Jean-Michel Désert. Además de su deslumbrante capacidad reflectora, la temperatura media de su superficie de 1.811 K (1.538 ºC).
Kepler-13b
Habitar en Kepler-13b "podría ser igual que caminar dentro de un horno", según el científico de la NASA James Lissauer, si no fuera por el hecho de que no habría nada en qué poner pie. Al igual que otros superjúpiters, como se conoce a estos grandes planetas, Kepler-13b carece de una superficie sólida y contigua. Consiste en capas calientes de gas con temperaturas medias de 3.257 K (2.984 ºC), por lo que es uno de los exoplanetas más calientes jamás descubiertos.
HD 189773b
Ubicado a una distancia de 63 años luz, parece un buen lugar, semejante a la Tierra, pero no es así. Dada la temperatura media de 1.270 K (996,9 ºC) en su superficie, el planeta se destaca por sus lluvias de cristal. Se cree que el color azul que tiene este planeta se debe a las partículas de silicato en su atmósfera. Gracias a las altas temperaturas, esas partículas podrían condensarse y formar vidrio. Es muy probable que estos cristales después vuelen llevados por los vientos, que alcanzan una velocidad de 640 km por hora. Pese a las perspectivas cada vez más reales de nuevos pasos en la colonización del espacio, ante los puntos expuestos arriba, parece que por más que la humanidad se empeñe en buscar otro hogar, la Tierra es el lugar más confortable y amable para la vida. Viendo las cifras de los planetas citados, parece un despropósito quejarse tanto de nuestras temperaturas y lo más recomendable sería disfrutar del clima relativamente moderado de la Tierra. fuente/NASA/ESA. revista 'Popular Science'

miércoles, 4 de diciembre de 2013

TRANSHUMANISMO, SEREMOS INMORTALES O MAQUINAS SIN SENTIMIENTOS?

 ¿QUÉ ES?

 El Transhumanismo es tanto un concepto filosófico como un movimiento intelectual internacional que apoya el empleo de las nuevas ciencias y tecnologías para mejorar las capacidades mentales y físicas, con el objeto de corregir lo que considera aspectos indeseables e innecesarios de la condición humana, como la enfermedad, el envejecimiento o incluso en última instancia la mortalidad. Los pensadores transhumanistas estudian las posibilidades y consecuencias de desarrollar y usar la tecnología con estos propósitos, preocupándose por estudiar tanto los peligros como los beneficios de estas manipulaciones. El término “Transhumanismo” se simboliza como H+ (antes >H), y es usado como sinónimo de “humano mejorado”.La primera vez que se usó el término transhumanismo data de 1957, el significado contemporáneo se desarrolló en la década de 1980, cuando un grupo de científicos, artistas y futuristas establecidos en los Estados Unidos empezó a organizar lo que desde entonces ha crecido hasta constituir el movimiento transhumanista. Los pensadores transhumanistas proponen que los seres humanos se transformen en seres que expandan sus capacidades hasta devenir en posthumanos.A pesar de lo reducido del número de personas que se calificarían a sí mismas como tales, las visiones transhumanistas de una humanidad futura profundamente transformada han atraído a un gran número tanto de críticos como de partidarios de todo tipo. Ha sido descrito por Francis Fukuyama como «la idea más peligrosa del mundo», mientras que Ronald Bailey considera que es un «movimiento que personifica las más audaces, valientes, imaginativas e idealistas aspiraciones de la humanidad». En pocas palabras, los transhumanistas sostienen que gracias a la tecnología y los avances médicos los seres humanos podrán mejorar sus capacidades, tanto físicas como mentales, y corregir los aspectos negativos de la vida (como el sufrimiento, la enfermedad o el envejecimiento). La consigna de este movimiento es “liberar a la raza humana de sus limitaciones biológicas” y su objetivo llegar a la posthumanidad, el siguiente estadio de la evolución.Se calcula que hasta el siglo XIX, la esperanza media de vida al nacer no superaba los 40 años. Hoy llega a los 80 años en los países desarrollados. Las razones de esta evolución se deben a los progresos médicos y sanitarios, a la conjunción de higiene y antibióticos. Surge entonces una duda: ¿existe un límite biológico para la extensión de la vida humana?Gregory Stock, su precursor. Es el abanderado de la modificación genética. Stock sostiene que “estamos empezando a comprendernos a un nivel tan íntimo que empezamos a controlar los procesos de la vida y nuestro propio futuro evolutivo”. No cree que estemos en el punto final de la evolución, sino que nos queda mucho camino por recorrer; y gracias a la tecnología podemos decidir cómo lo recorremos. Stock desarrolla sus argumentos en el libro Redesigning Humans: Our Inevitable Genetic Future. Stock se muestra partidario de poder seleccionar los genes de nuestros hijos para mitigar las enfermedades y aumentar las capacidades físicas y cognitivas. Dentro de 200 años seremos más guapos, más fuertes y más listos. Conocer nuestra estructura genética, dice, también servirá para personalizar todavía más los tratamientos médicos y aumentar su efectividad. También aparta el argumento de que en el futuro habrán dos clases de humanos (los ricos, guapos y listos frente a los pobres, feos y tontos); la tecnología se estandarizará, igual que ha sucedido con los móviles o los ordenadores. Con el Transhumanismo podemos destacar: Aumento de la inteligencia. Actualmente existen métodos de estimulación craneal que modifican la actividad cerebral; se utilizan, por ejemplo, en enfermos de Parkinson. Esta técnica también ha demostrado mejorar la neuroplasticidad, facilitando las conexiones entre neuronas. Cyborgs. En realidad, ya existen. Neil Harbisson es el primer cyborg reconocido por un gobierno. Nació sin la facultad de ver los colores y a los 20 años se instaló un dispositivo en la cabeza que traducía los colores del mundo a notas musicales. Modificación genética. El diagnóstico y tratamiento de enfermedades mediante terapia genética ya no es una utopía. En las últimas semanas hemos conocido un caso de curación de ceguera mediante la inserción de un gen y el nacimiento en España del segundo “bebé-medicamento”, un niño concebido con la misión de salvar a su hermano de una enfermedad mortal. También es posible modificar los genes de un embrión para que no padezca ciertas dolencias mediante el diagnóstico genético preimplantacional.