jueves, 3 de septiembre de 2015

Los fantasmas de la Antártica

Jeremiah Reynolds fue un oficial civil de la marina estadounidense, además de escritor y periodista, que arribó a costas chilenas con la idea de encontrar un paso marino a través de la Antártica. Creyente de la teoría de la Tierra Hueca, imaginaba que el polo sur era una gran aventura a través de la cual podía atravesarse el planeta de polo a polo.

El estadounidense permaneció en Chile un par de años, período en el cual reporteó la existencia de la ballena blanca Mocha Dick, hecho que acabaría convertido en Moby Dick, la seminal novela de Herman Melville. Sin embargo, Reynolds protagonizó otra aventura en las costas, una aún más espeluznante y que acabaría recopilada en tres obras fundamentales de la narrativa de horror.

En 1832, Reynolds consigue viajar a la Patagonia, en un ballenero norteamericano que acepta, a cambio de una cifra de dinero, explorar las costas antárticas al sur de Cabo de Hornos. Sin embargo, un motín a bordo acaba con la aventura y Jeremiah es abandonado en una isla cerca de Tierra del Fuego. Cuatro meses después fue encontrado con una barba extensa, cabellos largos y vestido con pieles. Vivía de allegado en una comunidad de indígenas fueguinos, de quienes aprendió la cacería de focas y otros animales. De regreso a la civilización, el norteamericano empezó a sufrir ataques de pánico en los que se despertaba gritando acerca de fantasmas y monstruos que habitaban en los hielos australes y que murmuraban un dialecto del cual se entendía la expresión “Tekeli li, tekeli li”.

Al igual que con la historia de Mocha Dick, Jeremiah Reynolds publicaría esta historia en la revista neoyorquina The Knicker bocker, relato que a posterior sería tomado por Edgard Allan Poe para componer Las aventuras de Arthur Gordon Pym, por Julio Verne en La esfinge de Hielo y finalmente por H.P.Lovecraft en Las montañas de la locura.
FUENTE
Chilean gothic

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